En el universo de la relojería suiza, donde la tradición y la innovación se entrelazan de manera en cada pieza, Tissot vuelve a ser el centro de todas las miradas. Su histórica manufactura, siempre fiel a su espíritu pionero, nos presenta tres piezas que encapsulan la esencia del lujo, la versatilidad y la ingeniería de vanguardia.
La dedicación en el mundo de la relojería no se basa únicamente en medir el tiempo, sino en decidir cómo llevarlo. Tissot demuestra una vez más su maestría al reinterpretar sus clásicos y dotar a sus siluetas deportivas de un diseño que combina la sofisticación con lo auténtico. Desde el minimalismo hasta la profundidad acuática y el homenaje a sus propias raíces, estas piezas son el reflejo de una gran evolución, sin perder su esencia.
Tissot PR 100: cuando menos es más se convierte en lujo
La elegancia a menudo reside en la sencillez, y el nuevo Tissot PR 100 es la prueba inconfundible de ello. Con unas líneas depuradas y estilizadas, este modelo defiende con éxito la premisa del minimalismo contemporáneo. Su diseño destaca por un fino bisel y unos índices sutiles que otorgan una gran amplitud y limpieza a la esfera, facilitando su lectura y convirtiéndolo en un reloj sumamente versátil, diseñado para lucirse sin esfuerzo en el día a día.
Pero que su aparente sencillez no les engañe; está repleto de detalles. Sus agujas están recubiertas de Super-LumiNova® para garantizar una perfecta visibilidad nocturna, y su corona cónica añade un sutil, pero innegable, toque de exclusividad y glamour. En su interior, el fiable movimiento de cuarzo suizo late con una precisión absoluta para afrontar el ritmo del día a día con total confianza. Disponible en diversos tamaños y en versión cronógrafo, porque existe un PR 100 para cada muñeca y cada estilo.
Tissot Seastar: el carácter y la personalidad que conquista cualquier aventura
Para aquellos cuyo estilo de vida fluye de manera natural tanto dentro como fuera del agua, la colección Seastar se erige como la compañera perfecta. Sin embargo, Tissot ha decidido ir un paso más allá incorporando la hipnótica belleza del nácar a su modelo más aventurero, elevando el reloj deportivo a otro nivel.
El nuevo Tissot Seastar es mucho más que un instrumento para deportes acuáticos. Su diseño logra una combinación exclusiva de tecnológica y estética. Los destellos iridiscentes y únicos de la esfera de nácar atrapan la luz con cada movimiento, demostrando que el rendimiento extremo y la funcionalidad pueden ir de la mano de una elegancia única. Esto es, sin duda, una nueva forma de experimentar el mundo Tissot para los amantes del mar y de la adrenalina.
Tissot Le Locle 20º aniversario: un guiño al pasado con la vista puesta en el futuro
Este viaje especial, nos lleva nada más y nada menos que a los orígenes de la firma. Le Locle, el municipio de las montañas del Jura suizo que vió nacer a Tissot en 1853, da nombre a una de sus colecciones más queridas. Presentada originalmente en 2003 para celebrar el 150º aniversario de la marca, hoy, dos décadas después, la firma devuelve a este clásico un momento de lo más personal, la deslumbrante 20ª edición del modelo Le Locle.
Su esfera plateada, adornada con el tradicional motivo relojero Clous de Paris, resalta de forma espectacular gracias al contraste con los índices romanos y unas exquisitas agujas azules en forma de hoja. Protegido por un cristal de zafiro imposible de rayar y una caja de acero inoxidable 316L, su fondo transparente es un escaparate al corazón mecánico del reloj: los calibres automáticos Powermatic 80 (para hombre) y Powermatic 48 (para mujer), equipados ambos con la innovadora espiral antimagnética Nivachron™️.
Para quienes busquen el máximo refinamiento, la colección cuenta con un segundo modelo que ilumina su diseño con el centelleo de 8 diamantes. Además, este guardatiempos combina la versatilidad de la vida moderna al incluir dos correas intercambiables, una de acero inoxidable y otra de piel, para pasar de la formalidad de una gala a la relajación de un encuentro informal en cuestión de segundos. Porque al lucir este modelo, no solo llevará consigo la narrativa de Tissot, sino que se convertirá en su compañero perfecto en el día a día.
Ya sea a través de la funcionalidad urbana del PR 100, el destello oceánico del Seastar o la herencia impecable del Le Locle, Tissot vuelve a demostrar por qué es un pilar fundamental en la alta relojería. Estas tres piezas no solo marcan los segundos, sino que cuentan historias de diseño, precisión y una elegancia que, indudablemente, perdurará en el tiempo.
Puede conocer todos los modelos de Tissot en Joyería Suiza y hágase con el reloj que más encaje con su estilo.